Zinea eta giza eskubideen iv. Topaketak.

DERECHO A LA IDENTIDAD DE GÉNERO

Sólo en España hay más de 10.000 personas transexuales. Con el término transexual se designa a las personas cuya identidad de género, aquella que reconocen como suya, no coincide con su sexo biológico (y por tanto jurídico y social). Una mujer transexual es la que nace con una anatomía masculina, y un hombre transexual, el que nace con un cuerpo de mujer.

Poner solución a esta divergencia, que afecta a todos los órdenes de su vida, se convierte en el objetivo primordial de las personas transexuales, que para ello deben emprender un difícil camino, lleno de obstáculos legales, económicos y sociales.

Desde la discriminación laboral al rechazo social, los y las transexuales sufren la vulneración de varios de sus derechos fundamentales. Sin embargo, la peor conculcación es la que afecta a su derecho a la identidad de género. Salvo en unos pocos países (Reino Unido, Francia, Suecia, Italia, Dinamarca, Turquía, Holanda, Bélgica), a los que acaba de unirse España, las personas transexuales no pueden cambiar, por medio de un procedimiento administrativo común, el sexo y el nombre consignados en el Registro Civil.

Las personas transexuales demandan también la cobertura sanitaria pública del tratamiento clínico de cambio de sexo, que resulta enormemente costoso. Esta cobertura debe incluir, en palabras de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, “la atención psicoterapéutica para el diagnóstico y apoyo a la persona transexual, el tratamiento hormonal con controles endocrinológicos periódicos y las diversas intervenciones plástico-quirúrgicas, entre ellas la cirugía de reasignación de sexo”.

Asimismo, es necesario un mayor esfuerzo educativo y de sensibilización por parte de las Administraciones públicas y los agentes sociales, con el fin de erradicar la discriminación laboral y social de las personas transexuales, que deben recuperar los derechos que la intolerancia y la ignorancia les han arrebatado.