Película: Palestine 36

Desde el siglo XVI y hasta el fin de la Primera Guerra Mundial, Palestina perteneció al Imperio Otomano. Durante esta guerra, las potencias aliadas habían buscado el apoyo de los árabes para vencer a los turcos, a cambio de promesas de independencia que, en el caso de Palestina, nunca se materializaron. Paralelamente, Francia y Gran Bretaña habían suscrito el acuerdo secreto Sykes-Picot, que preveía repartirse los territorios otomanos de Oriente Medio entre las potencias vencedoras al finalizar la guerra.

Así, en 1922, la Sociedad de Naciones, precursora de la ONU, estableció oficialmente el Mandato Británico sobre Palestina, en virtud del cual Gran Bretaña administraría el territorio incorporando los términos de la Declaración Balfour de 1917, que apoyaba la creación en Palestina de un “hogar nacional para el pueblo judío”.

Esto dio lugar a una inmigración masiva de personas judías procedentes de Europa, que en una década llegaron a representar el 20% de la población de Palestina.

En 1936, en este contexto de doble colonización y con la población árabe cada vez más asfixiada, los líderes palestinos convocaron una huelga general. Reclamaban la prohibición de adquisición de tierras, la formación de un gobierno nacional palestino y el fin de la inmigración judía. Así comenzó la Gran Revuelta Árabe (1936-1939), que fue brutalmente reprimida y que generó sucesivas crisis. Finalmente, en 1946, los británicos cedieron el control del conflicto a la recién creada Organización de las Naciones Unidas, que en 1947 aprobó la partición de Palestina entre árabes y judíos.

En 1948 la comunidad judía declaró unilateralmente su independencia fundando el Estado de Israel.