Logotipo Festival de Cine y Derechos Humanos
Festival de Cine y Derechos Humanos
  • Usted está en:
  • Inicio
  • Temas
  • Genocidios

Genocidios

El genocidio que sufrió Ruanda en 1994, perpetrado principalmente por facciones de la etnia de los hutus sobre los tutsis, ha sido uno de los episodios de violencia más cruentos de la reciente historia de África. Originó graves consecuencias para la región de los Grandes Lagos y un balance estimado de un millón de muertos.

Además de las pérdidas de vidas humanas y de todas las consecuencias que acarrea una guerra o un genocidio en la población, en muchos casos estos crímenes y vulneraciones masivas de los derechos humanos a menudo quedan impunes, por lo que no se imparte justicia ni se repara a las víctimas.

Desde el punto de vista de la exigencia de responsabilidades penales a nivel internacional, para que una violación masiva de los derechos humanos pueda ser calificada como genocidio o como crímenes de guerra y de lesa humanidad, y pueda ser elevada a un Tribunal Penal Internacional ad hoc o a la Corte Penal Internacional, es necesario que reúna una serie de características.

Así, el concepto de genocidio se recoge en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 de la ONU, que entró en vigor en 1951. Define al genocidio como "los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso". Amparándose en esa definición, se creó el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (1994), siguiendo el modelo del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (1993).

Por otra parte, la creación de la Corte Penal Internacional en 1998, a pesar de sus limitaciones, supuso un paso importante para la constitución de una instancia penal con legitimidad, a nivel internacional, para exigir responsabilidades penales en casos de violación masiva de los derechos humanos.

Sin embargo, las restricciones en la definición de genocidio han sido objeto de polémica. Algunas instancias critican que sólo se considere como tal los actos realizados contra grupos nacionales, étnicos, raciales y religiosos, y no se contemplen los realizados por motivos sociales o políticos. Si bien el borrador inicial de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio contemplaba y extendía la definición de genocidio a estas causas, posteriormente se eliminó esa referencia ante la necesidad de contar con el apoyo del bloque comunista (representado mayoritariamente por la URSS), que objetó dicha acepción.

Esta limitación de la definición de genocidio explicaría la expiación de gobiernos totalitarios, que durante el siglo XX provocaron millones de muertes, y cuyas acciones no han sido consideradas como genocidios. Son los casos de Armenia (1915-1923), de los crímenes durante el mandato de Stalin en Rusia (1929-1953), los cometidos por Pol-Pot en Camboya (1975-1979), o el conflicto que tiene lugar actualmente en Darfur (Sudán).

En todo caso, sin ser considerados como genocidios, las violaciones masivas de los derechos humanos por motivos políticos, por ejemplo, sí podrían calificarse como crímenes de lesa humanidad, y ser constitutivos de delito internacional de acuerdo con el Estatuto de la Corte Penal Internacional.